En la estación de Alicante

Referencia: 
0027r
Archivo de audio: 
Informante: 
Amadora Colmenero Moreno
Edad del informante: 
79
Localidad: 
Jamilena
Provincia: 
Jaén, España
Recopilador: 
José Checa Beltrán y Joaquina Checa Beltrán
Fecha de registro: 
Sábado, 8 Mayo, 2004
Resumen: 

Una señora muy guapa que lleva a un niño en brazos comparte vagón con un militar que regresa a casa. Esta le pide que coja a la criatura en brazos mientras baja a beber agua. Pasado un tiempo, el militar sospecha que la madre no va a volver, así que decide revisar una maleta que hay al lado del niño. La abre y descubre que contiene diez mil pesetas y una carta en la que se ruega que críen al niño. Su novia y él deciden adoptarlo. Cuando crece, se marcha a servir como chófer a una casa importante. La señora le propone matrimonio, prometiéndole todo su capital. Él acepta y, cuando ella le pide las señas, descubre que es su hijo y le explica que lo abandonó para no manchar la honra de su familia.

Bibliografía: 

IGRH: 5012

Fuentes primarias
Atero Burgos (2003: n.º 273); Checa Beltrán (2005: n.º 44); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 248). 

Categoría: 
Romancero
Subcategoría: 
2.4. Reencuentros / Abandonos
¶: 

En la estación de Alicante     al tren subió un melitar 

en un coche de segunda     que para su casa va. 

Pasó a tomar asiento,     el joven quedó mirando 

a una señora muy guapa     que llevaba un niño en brazos. 

Y l´ha dicho la señora:     —¿Melitar pa con premiso? 

el melitar le contesta:     No, señoravoy cumplido. 

Y l´ha dicho la señora,     l´ha dicho con mucha gracia: 

¿Quieres tomar a mi niño     mientras bajo a beber agua? 

Pasaron cuatro estaciones,     la señora no volvió 

el melitar con el niño:     ¿Y ahora qué voy a hacer yo? 

Se queda mirando al niño:      ¡Niño, no viene tu madre! 

Ve que en la mano derecha     lleva colgá una llave. 

Le quita la llave al niño     y abre aquella maleta 

envuelto en unos papeles     llevaba mil pesetas. 

Los papeles decían:     “Precura al niño criarlo  

y si no tienes bastante     publícalo en el diario”. 

Ya ha llegado a la estación,     allí todos lo esperaban; 

la madre, al ver al hijo,     de esta manera le hablaba. 

Y s´ha acercado la novia      y l´ha dicho estas palabras: 

¿De quién es ese chiquillo?      ¡Tú m´has tenido engañada! 

Desde la estación al pueblo,     todito se lo contaba, 

como le dieron el niño      y el dinero que llevaba. 

Apañan para la boda,      de seguida se casaron 

y se llevaron el niño,     con bibirón lo criaron. 

Ya llegó a quince años,     se coloca en un taller 

para que aprindera chófer,     que era lo deseos de él. 

Ya q´ha aprendido el oficio,     s´ha marchado a Barcelona, 

s´ha colocado de chófer     con una noble señora. 

Hasta que un día la señora     l´ha llamado a su despacho: 

Perdoname atrevimiento,      escucha lo que te hablo. 

¿Te quieres casar conmigo?     Como yo no tengo a naide,  

todito mi capital      será para ti y tus padres. 

Aceptó su apetición.     ¿Si es que  no tienes padre? 

No, señora, tengo madre,     pero buena no será, 

que estando yo pequeñito     me entregó a un melitar. 

La señora se conmueve:     ¡Hijo de mi corazón, 

ven acá y dame un abrazo,     tu madre propia soy yo!