Monja traidora

Referencia: 
1492r
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Luis Salvador
Edad del informante: 
85
Localidad: 
Villameriel (Boedo-Ojeda)
Provincia: 
Palencia, España
Recopilador: 
David Mañero Lozano
Fecha de registro: 
Viernes, 12 Agosto, 2016
Resumen: 

Una monja va a maitines y en lugar de rezar canta "¡quién fuera casada ahora!". Se trata de una joven a la que su madre obligó a profesar porque no quería que se casara con un muchacho pobre del que estaba enamorada. En otras versiones, el motivo por el que la encierran está relacionado con su dote. La monjita maldice el convento y relata todos los sufrimientos que padece dentro. Siente tanto odio por la regla que todas las mañanas tira sus hábitos al suelo. Las hermanas comienzan a sospechar de ella y se corre la voz de que se ve a escondidas con un fraile.

Notas: 

El informante indica que se trata de una canción que aprendió de niño y que solo conoce su hermano Juan.

En esta versión, una vez cantada la séptima estrofa, se repite "y que no y que no me casó". Esta misma estrofa sirve como estribillo que se repite después de la octava.

Notas léxicas:
el álamos de mus: deformación de una expresión latina, probablemente laudamos.

Otros datos del informante:
Luis ha trabajado como practicante, entre otras ocupaciones relacionadas con el campo, como la agricultura y ganadería.

Categoría: 
Romancero
Subcategoría: 
1.9. Varios asuntos
¶: 
Tú eres la monja traidora    
que a maitines se levanta,
luego dice cuando canta:   
“¡Quién fuera casadora!”.
 
Metiéronme aquí mis padres    
solo por pagarme el dote,
me vistieron de un capote
y a profesar.
 
Todo es torno, todo rejas
...................................
 
Y si algún día falto al coro    
hay disciplina
porque la abadesa
es indigna,
 
que a todas las pone en cruz:   
porque “el álamos de mus*
y nada nos basta.   
Dios nos perdone las faltas”.
 
Y si voy al huerto,
voy por divertirme,
dice la abadesa:   
“Vamos a maitines”.
 
¡Malhaya al convento 
y al que le fundó!
¡Malhaya mi padre,
que no me casó!
 
Todas mis hermanas   
ya estarán casadas
y yo, pobrecita,    
toco estas campanas.
 
Y en tiempo de navidades
si mis padres me envían algo,
todas salen a la raspa,    
a la raspa como el galgo.
 
Me tengo que aborrecer
de mis tíos y parientes
de confesiones y gentes.