Las hijas de Merino + Tórtola herida

Referencia: 
1478r
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Rosa Puerta Martín y Cayetana Puertas Rodríguez
Edad del informante: 
83 y 77
Localidad: 
Laujar de Andarax (Alpujarra almeriense)
Provincia: 
Almería, España
Recopilador: 
David Mañero Lozano
Fecha de registro: 
Martes, 26 Junio, 2018
Resumen: 

Una muchacha le pide permiso a su madre para ir a merendar con las hijas de Merino. Durante la merienda, se pierde la más pequeña. La encuentran hablando con su galán, que le promete matrimonio. En algunas versiones, se añade al final la canción "La tórtola herida".

Notas: 

Las informantes indican que lo cantaban de niñas mientras se mecían en una especie de columpios a los que llamaban mecedores.

En esta versión, se repiten todos los hemistiquios excepto el 1a y el 5a.

Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Comentario de María Jesús Ruiz:
La canción de La tórtola herida puede aparecer en la tradición oral de modo autónomo (como es el caso de estas versiones) o –muy frecuentemente- como post scriptum del romance de Las hijas de Merino (y alguna vez del romance de La Doncella guerrera). La tórtola herida comparte con Las hijas de Merino el recurrente tema infantil de la niña desventurada y/o seducida, y trae a colación motivos e imágenes hondamente arraigados en el archivo memorial de la canción tradicional femenina: el vergel como lugar de amor y desamor (aquí peral), el canto del ave solitaria (soltería, abandono) y la confianza ciega en el enamorado seguida de la maldición a su inconstancia. Son asimismo frecuentes en la tradición peninsular versiones que rompen el tono trágico de la canción por un aditamento jocoso propicio al uso lúdico del texto (“A los hombres garrotazos, / a las mujeres palizas…”), lo cual se vincula a la tendencia a la carnavalización (“contrafactas” burlescas) de buena parte del cancionero infantil (Ruiz, 2016). Pelegrín realiza un pormenorizado y brillante estudio del tema en 2003: 213-216.

Otros datos de las informantes:
Rosa nació en Laujar de Andarax. Ha trabajado como asistenta del hogar y como empleada de un restaurante. Sus padres eran naturales de la misma localidad. Su padre trabajaba como albañil y agricultor y su madre era ama de casa.

Cayetana nació en Laujar de Andarax, donde ha vivido siempre. Ha trabajado como ama de casa. Sus padres eran naturales de la misma localidad. Su padre trabajaba como agricultor y su madre se dedicaba a las tareas domésticas.

Pendiente de transcripción musical.

Bibliografía: 

IGRH: 0826

Fuentes primarias de "Las hijas de Merino"
Atero Burgos (2003: n.º 111); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 128); Piñero Ramírez (1996: n.º 108); Piñero Ramírez (2004: n.º 73); Piñero Ramírez (2013: n.º 93).

Fuentes primarias de "Tórtola herida"
Atero Burgos (2010: II, n.º 316, clasificada en "Canciones de corro. Ruedas simples"); Pelegrín (1999: n.º 097 de "Canciones de Corro").

Estudios
PELEGRÍN, Ana (1996). La flor de la maravilla: juegos, recreos, retahílas. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, cap. 7. “Romances en la tradición oral infatil”, pp. 229-286; PELEGRÍN, Ana (2003). Los romances infantiles: Siéndome yo niñaEl romancero de La Gomera y el romancero general a comienzos del tercer milenio (ed. de Maximiano Trapero). Cabildo Insular de La Gomera, pp. 201-218; RUIZ, María Jesús (2016). Las metamorfosis del romancero en la tradición infantil. Odres nuevos, retos y futuro de la literatura popular infantil. IV Jornadas Iberoamericanas de Investigadores de Literatura Popular Infantil. Ed. de Cristina Cañamares. Ángel L. Luján y César Sánchez Ortiz. Cuenca: Universidad de Castilla-La Mancha, pp. 69-82.

Categoría: 
Romancero
Subcategoría: 
3. Romancero infantil
¶: 
 
—Madre, si me deja usted     un ratito a la alamea
con las hijas de Medina     que llevan rica merienda—.
Al tiempo de merendar,      se pierde la más pequeña.
Calle arriba, calle abajo,     se la ha encontrado en la vega,
donde la fuera a encontrar    en una jaula metida.
—Mi abuela tenía un peral    que echaba peras muy finas,
en lo alto del peral    se sube una golondrina. [Com.]
 
[Com.:
Cayetana: —Y ya es más larguilla, pero yo no me │ yo no...]