La Virgen y el soldado de Burriana

Referencia: 
0876r
Archivo de audio: 
Informante: 
Eusebia Rico Vicente
Edad del informante: 
91
Localidad: 
Nava del Rey
Provincia: 
Valladolid, España
Recopilador: 
Joaquín Díaz y José Delfín Val
Fecha de registro: 
Sábado, 1 Enero, 1977
Resumen: 

Un individuo parte a Cuba para buscarse la vida, dejando a su mujer encinta en España. Cuando el hijo de ambos crece, es destinado como soldado a la Guerra de Cuba. El muchacho, devoto de la Virgen del Carmen, lleva siempre consigo una estampa o un escapulario con su imagen. Cierto día en que los muchachos de su escuadrón salen a buscar agua, son atacados por el enemigo cubano. En pleno tiroteo, el joven devoto pide ayuda a la Virgen y se despide de su tierra, Burriana. El cabecilla del escuadrón enemigo ordena el alto al fuego. Le pregunta al joven por sus datos y descubre que se trata de su propio hijo. El padre le propone que permanezca a su lado, pero el muchacho se niega porque no quiere ser un mal patriota. Entonces, el cabecilla insurrecto le entrega una cantidad de dinero y libera a todos los soldados españoles. Todos  vuelven a España relatando el milagro de la Virgen del Carmen. 

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Notas: 

La informante asegura que aprendió este romance del tío Basilio, un ciego que iba cantando coplas de pueblo en pueblo.

Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00003 13).

Título indicado en las anotaciones de campo: "El cabecilla y el soldado".

Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

Otros datos de la informante:

Eusebia Rico es natural de Nava del Rey, aunque sus padres eran de Pollos. De joven estuvo viviendo diez años en Vizcaya. También vivió en Rueda, de donde era su marido y donde tuvo a sus hijos. En el momento de la grabación, residía en Valladolid junto con una hija soltera.

Con respecto a las canciones, declara que se solía reunir en Rueda con otros músicos para cantar jotas, sirviéndose de panderetas, guitarras, bandurrias y violines, mientras que un grupo de chicas bailaba. Ella solía cantar y tocar la pandereta.

Bibliografía: 

Fuentes primarias:

Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 261).

Categoría: 
Romancero
Subcategoría: 
2.2. De las guerras españolas
¶: 
En la ciudad de Berbillo,     provincia de Castellón,
nació un hombre muy travieso     y de grande corazón.
Se marchó a buscar su vida,     que sin tener qué comer,
abandonó a su familia,     quedó encinta a su mujer.
Esta mujer dio a luz     un niño muy inteligente.
Le tocó la suerte, fue     a Cuba como valiente. [Com.]
Un día, fue destinado     a llevar a un armamento;
él vio sus compañeros     para su destacamiento.
Cuando llenando agua estaban,     llegaron los insurrectos
y, al ver los pocos que había,     hicieron fuego al momento.
El que no murió luchando,     lo cogieron prisionero,
y allí dijo el cabecilla:     —¡Vais a morir al momento!—.
Al oír estas palabras,     dice un soldado valiente:
—¡Adiós patria de mi vida,     ya no vuelvo (y) a Murriana!—.
El cabecilla insurrecto     se fijó en estas palabras:
—¿Por qué mienta usted a Murriana?     —Porque allí tengo a mi madre—.
Siguieron en sus palabras     acerca de su linaje
y esto vino a resultar     que el cabecilla era el padre.
Se dieron dos mil abrazos     y estas palabras decía:
—Si fueras al mismo barrio     y vieras a mi mujer,
la das mi último adiós,     que yo jamás la veré.
 
 
[Com.: A la guerra de Cuba.]