Gerineldo

Referencia: 
0762r
Archivo de audio: 
Informante: 
Florencia Loro
Edad del informante: 
41
Localidad: 
Carrión de Calatrava
Provincia: 
Ciudad Real, España
Recopilador: 
Tomasa Sánchez Loro, perteneciente al equipo dirigido por Jerónimo Anaya Flores
Fecha de registro: 
Martes, 10 Noviembre, 1981
Resumen: 

La hija del rey requiebra a su criado Gerineldo. Este accede a sus deseos y, en plena noche, se interna en la habitación de la princesa. El rey se despierta temprano y pregunta al resto de los criados por el paradero de Gerineldo. Estos no saben darle respuesta. En otras versiones, el rey se despierta de noche porque sospecha de su hija. Entra sigilosamente en la habitación donde duermen los amantes y deja su espada entre ambos para que sirva como testigo de su presencia. El rey se pregunta qué puede hacer, porque no se ve capaz de matarlos. Al sentir el frío de la espada, la infanta se despierta y, alarmada, le pide a Gerineldo que salga huyendo por el jardín. El rey le intercepta el paso y pide que le explique por qué está tan descolorido. Este le asegura que le ha robado el color una rosa. El rey le pide que no le niegue la verdad y le exige que se case con la infanta. Este se niega porque le ha prometido a la Virgen que nunca se casaría con una mujer de la que hubiese gozado con anterioridad. En algunas versiones, Gerineldo es condenado a muerte, pero escapa hacia tierras lejanas, mientras que la princesa queda en palacio deshonrada o embarazada.

Notas: 

En esta versión, se repiten los versos 11b, 18b y 23a.

Notas léxicas:
alberito: por albedrío.

Otros datos de la informante:
Florencia Loro nació en Carrión de Calatrava y no tiene estudios.

Bibliografía: 

IGRH: 0023

Versión publicada en Anaya Flores (2016: p. 236).

Fuentes primarias
Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 24); Armistead (1978: P2 [Q1]); Atero Burgos (2003: n.º 5); Checa Beltrán (2005: n.º 2); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 39, 41 y 42); Piñero Ramírez (1996: n.º 3); Piñero Ramírez (2004: n.º 2 y 3); Piñero Ramírez (2014: n.º 9); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: pp. 383-387).

Categoría: 
Romancero
Subcategoría: 
1.2. Romances de referente carolingio y caballeresco
¶: 
—Gerineldo, Gerineldo,     Gerineldito pulido,
¡quién te pillara esta noche     tres horas en mi aberito*!
—Como soy vuestro criado,     señora, burléis conmigo.
—No me burlo, Gerineldo,     que de veras te lo digo;
y entre las doce y la una     se cumple lo prometido—.
Cuando el reloj dio las doce,     la infanta lo ha recogido;
l’ ha metido en su alcoba,     como mujer y marido.
Principiaron a luchar,     como mujer y marido,
y cansados de la lucha     los dos quedaron dormidos.
A otro día de mañana     (……………………………)
el rey llama a Gerineldo,     que le acerque los vestidos.
Unos dicen: —No está aquí—.     Y otros dicen: —No ha venido—.
Y el rey que se lo presume     (y) a su alcoba ha ido;
los ha pillado durmiendo     como mujer y marido.
—¿Qué haré yo en este caso,     qué haré yo, Dios mío?
Le echaré la espada en medio,     que les sirva de testigo—.
Al refrío de la espada,     (……………………………)
la infanta ya ha despertado:     —Dispierta, Gerinesito,  
que la espada de mi padre     (y) entre los dos ha dormido.
—¿Qué haré yo en ese caso,     qué haré yo, Dios mío?
—Vete por ese jardín      cogiendo flores y lirios—.
El rey salió a su encuentro:     (……………………………)
—¿De ánde vienes, Gerineldo,     tan triste y descolorido?
—Vengo por ese jardín     cogiendo flores y lirios;                   
de la rosa más picante     (y) el color me l’he comido.
Córteme usted la cabeza,     si es que yo lo he prometido.
—No te corto la cabeza,     que te tengo desde niño;
te pondremos casa aparte,     como mujer y marido.
—Tengo juramento hecho     con la Virgen de la Estrella,
la mujer que sea mi maja     de no casarme con ella.