El pollito de Granada

Referencia: 
1491r
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Luis Salvador
Edad del informante: 
85
Localidad: 
Villameriel (Boedo-Ojeda)
Provincia: 
Palencia, España
Recopilador: 
David Mañero Lozano
Fecha de registro: 
Viernes, 12 Agosto, 2016
Resumen: 

Una anciana cría a un pollito con sopas de vino. Un buen día, el pollito habla y expresa su deseo de casarse. La anciana, llena de ira, le arranca algunas plumas y un pedazo de alón. El pollo sale volando y llega al balcón de una dama, a la que requiebra. Esta lo desprecia por tener solo medio alón. Alza el vuelo; llega a una era donde hay cebada y decide pasar allí la noche. A la mañana siguiente, aparecen los dueños de la finca y el corregidor, que matan al pollito. En ocasiones, el pollito, después de comerse la cebada, sale a la calle, donde se encuentra con la justicia. Explica que tan solo es un estudiante que quiere entregar sus libros. En otras versiones, después de la paliza que la anciana le propina al pollito, se presenta la justicia, que lo maltrata. El pollo vuela hasta Valdepeñas, donde se encuentra con un individuo que le pregunta quién es su dueño. El pollito asegura que pertenece a un estudiante y que procede de Chilindrón, donde su abuela le enseñó a beber vino utilizando el porrón.

Notas: 

El informante indica que aprendió la canción de niño y que se interpretaba en reuniones familiares y otros contextos festivos.

En esta versión se repiten los segundos hemistiquios de los versos 2, 4, 6, 8, 9, 10, 12 y 14.

Otros datos del informante:
Luis ha trabajado como practicante, entre otras ocupaciones relacionadas con el campo, como la agricultura y ganadería.

Bibliografía: 

IGRH: 0743

Categoría: 
Romancero
Subcategoría: 
1.7. Burlescos
¶: 
Y una vieja en Logroño,     un pollito que crio,
que le daba sopa en vino,     sopa en vino que le dio.
Y a las tres semanitas     el pollito ya cantó:
que quería casarse     sin más determinación.
Y la vieja enfadada     un garrotazo le dio
que le quitó tres plumas     y un pelito del alón.
Llamaron a la justicia,     la justicia le quitó
de la nariz hasta el chupe,     todo el culo le rascó.
Desde allí dio un volido,     a Valdepeñas llegó.
Pasó por allí un hombre,     toda la calle cercó.
―¿De quién es este pollo?―.    Y el pollito respondió:
―Soy de un pobre estudiante     que vengo de Chilindrón
de beber el buen vino,     el buen vino de Aragón,
que me enseñó mi abuela     a beber en el porrón.