Albaniña

Referencia: 
1242r
Archivo de audio: 
Informante: 
Joaquina Sampedro y Severiano Prada
Edad del informante: 
55 y sin datos
Localidad: 
Santiago de la Requejada
Provincia: 
Zamora, España
Recopilador: 
Joaquín Díaz González, Félix Pérez y José Antonio Ortega
Fecha de registro: 
Jueves, 1 Enero, 1981
Resumen: 

Una dama está sentada en su balcón cuando se le acerca un soldado o un caballero que le propone relaciones. Ella maldice a su marido, que se encuentra cazando, y acepta los ofrecimientos del galán. Poco después llega el esposo, que le pide que abra la puerta. El marido nota cierta preocupación o rubor en su rostro y sospecha que le es infiel. La dama desmiente la acusación y le explica que su turbación se debe a que ha perdido sus llaves o a que se le ha apagado el velón. Él le ruega que no se preocupe porque trae consigo unas llaves de oro o porque pueden encargar unas nuevas a una platería. A continuación, el marido interroga a la adúltera acerca de algunos objetos extraños que se encuentra en la casa: sombrero, escopeta, caballo, capa, etc. Ella responde que son regalos de sus padres o de su suegro. Finalmente, le pregunta acerca del hombre que duerme en su cama y ella asegura que es el hijo de alguna vecina o su hermano pequeño, pero el marido objeta que los niños no tienen barba. En ocasiones, arroja al amante por el balcón. En otras versiones, ella confiesa su infidelidad y le pide a su esposo que le dé muerte. Este la lleva a casa de sus padres, pero ellos se desentienden del caso. Existen diversos desenlaces: 1) el marido vuelve con su mujer a casa y la asesina; 2) el esposo mata a su mujer, pero muere al poco tiempo, quedándose el amante con la casa; 3) el marido mata a su mujer y al amante de esta.

Notas: 

Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00010A 01)

Título indicado en las anotaciones de campo: "La adúltera".

En los fondos del Museo Joaquín Díaz podemos encontrar grabaciones en video del gaitero interpretando alguno de los temas de esta entrevista.

Bibliografía: 

IGRH: 0234

Fuentes primarias  
Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 18); Armistead (1978: P2 [M1]); Atero Burgos (2003: n.º 32); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 23); Piñero Ramírez (1996: n.º 33); Piñero Ramírez (2004: n.º 27); Piñero Ramírez (2014: n.º 23); Torres Rodríguez de Gálvez (1972: p. 373).

Categoría: 
Romancero
Subcategoría: 
1.4.3. Rupturas amorosas: desamor, adulterio, crímenes pasionales
¶: 
Estaba Filomenita     sentadita en su balcón;
vio venir un caballero     de buena o mala intención.
—¿Tienes marido? —Sí tengo     (y) en los montes de Aragón.
—Si quieres que no volviese,     (y) échale una maldición.
—Cuervos le saquen los ojos;     águilas, el corazón—.
Y estando en estas palabras,     el marido, que llegó:
—(Y) ábreme la puerta, luna;     (y) ábreme la puerta, sol,
que te traigo un conejito     de los montes de Aragón.
¿De quién es aquel caballo     que en mi cuadra relinchó?
—Es, marido, tuyo, es tuyo,     que mi padre te lo dio.
—Gracias, gracias al tu padre,     caballo ya tengo yo.
Cuando yo no lo tenía,     no me lo daba él, no.
—¿De quién es aquella capa     que en mi percha se colgó?
—Es tuya, marido, es tuya,     que mi padre te la dio.
—Gracias, gracias al tu padre,     que capa tenía yo;
que, cuando no la tenía,     no me la daba él, no.
—¿De quién es aquel sombrero     que en mi percha se colgó?
—Es tuyo, marido, es tuyo,     que mi padre te lo dio.
—Gracias, gracias al tu padre,     sombrero ya tengo yo;
que, cuando no lo tenía,     no me la daba él, no.
—¿Quién es aquel caballero     que en mi cama suspiró?
—Es un hermanito mío     que de la guerra llegó.
—Si es un hermanito tuyo,     lo quiero conocer yo.
—Dame la muerte, marido,     que así la merezco yo.
—Que te la dé el rey, tu padre,     que ha sido quien te crio—.
La cogiera de la mano     y a sus padres la llevó:
—¿Qué delito ha cometido?     ¿Qué delito cometió?
—Que se lo diga su hija;     lo sabe mejor que yo.