La princesa que no sabía la adivinanza [ATU 851]

Referencia: 
0246n
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Ascensión Jordán
Edad del informante: 
82
Localidad: 
Valdepeñas de Jaén
Provincia: 
Jaén, España
Recopilador: 
David Mañero Lozano
Fecha de registro: 
Lunes, 6 Marzo, 2017
Notas: 

Ocupación y otros datos de la informante:
Ascensión Jordán Martos, nacida en Valdepeñas de Jaén, se ha dedicado a las labores del hogar y al cuidado de sus mayores.

Categoría: 
Narrativa
¶: 

Había una vez una mujer que se quedó viuda y se casó con un hombre que llevaba un hijo y estaba tonto. Y la mujer, claro, la pobre estaba hartica del tonto:

—¡Hay que ver!—

Lo hacía mu bien y to, pero estaba chalao el hombre. Y se enteró que el rey había echao un crédito de que el que dijera el chiste que naide lo acertara se casaba con su hija. Y va el tonto y le dice a su madastra:

—Mire, usted, mama, que me he enterao que el rey dice que el que diga el chiste que no lo acierte nadie se casa con su hija—. Y entonces dice la madre | Dice: —¡Yo quiero ir!— Dice la madre:

—¿Dónde va mi hijo, que está chalao perdío? ¿Ónde va?— Y dice: —¡Pero bueno, hombre! ¡Si tú no sabes chistes ni sabes—!

—¡Que sí! ¡Que ya me inventaré yo uno!— dijo el tonto.

Y la madre dice: “Este lo que tengo yo que envenenarlo y ya salir de este hombre. ¡Que estoy hartica de él!” Dice:

—¿Y cómo vas a ir?— Y dice:

—Pues me voy a llevar la panda | (La panda era la burra) | Me voy a llevar la panda y usted me echa la merienda y ya buscaré mi vida yo por ahí—.

Conque le echó la mujer unas tortas envenenás en la bola y iba él con la panda, la burra, y se le hizo noche por el camino. Por los olivares se le hizo noche. Y ya se acostó y dejó la cosa allí y la panda se comió las tortas. ¡Se comió las tortas y se murió! Vinieron tres, tres... ¿Conejos? No, lo otro. ¿Cómo es? Liebres. Tres liebres. Y comieron de la torta. Y se murieron las tres liebres. Vinieron siete grajos y comieron de las liebres y también se murieron. Y él ya se despierta y dice:

—¡Bueno! ¡Que se ha muerto la panda!— Dice: —¡Y tres liebres! ¡Y siete grajos! ¿Y esto? ¡Pues de aquí voy a salir el chiste!— Y entonces dice: “La torta mató a la panda, la panda mató a tres, tres mataron a siete, aciértame lo que es”. Dice: —¡Pues este chiste voy a decir y me caso con la reina!—.

Y él se llamaba Juan, Juan Cigarrón, el tonto. Conque llegan allí y mucha gente entraba a ser rey, a decir chistes, y tos se los acertaban. Y entonces llegó el tonto y dijo aquel:

—La torta mató a la panda, la panda mató a tres, tres mataron a siete, aciértame lo que es—.

Y allí naide le acertaba. Y dice:

—Pos bueno, ¡usted se casa con mi hija!— Y la hija dice:

—Pero papá, ¿cómo me voy a casar yo con un tonto? ¿Esto qué plan es? A ver si le haces otra prueba que no la acierte y entonces ya me caso—.

Conque se quedó allí el hombre en el palacio, y por la mañana temprano dice el rey:

—Vamos, que vamos a dar un paseo al jardín—.

Y yendo por el jardín a eso se encontró un cigarrón y el rey cogió el cigarrón. Y lo cogió en la mano y dice:

—Mira, cuando me aciertes lo que tengo en la mano, entonces te casas con mi hija—. Dice el muchacho. Dice:

—¡Bueno! De esta hecha, Juan Cigarrón cayó en la percha—. Dice:
—Pues eso es lo que tengo, un cigarrón—.

¡Conque se casó con la reina el tontarrera!