La madre que llama a deshoras

Referencia: 
0285n
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Mercedes Cano, Victoria Moscano y Florencia Zafra
Edad del informante: 
77, 83 y 74
Localidad: 
Frailes
Provincia: 
Jaén, España
Recopilador: 
David Mañero Lozano
Fecha de registro: 
Lunes, 20 Marzo, 2017
Notas: 

Notas léxicas:
anécnota: así en el archivo sonoro.

Ocupación y otros datos de la informante:
Mercedes Cano Budarra, nacida en Frailes, se ha dedicado a las labores del hogar. Sus padres son propios de la localidad, aunque pasaron una temporada fuera debido al empleo del padre como guardia civil. Con once años Mercedes se vuelve a instalar en Frailes definitivamente.

Victoria Moscano, nacida en Frailes, se ha dedicado a las labores del hogar. Su madre, que se dedicó al campo y a las labores del hogar, es propia de Frailes y su padre, que fue panadero, de Montillana (Granada).

Florencia Zafra Castillo, originaria de Frailes, se ha dedicado a las labores del hogar. Su padre era también propio de Frailes y su madre de una localidad próxima, Castillo de Locubín (Jaén). El padre de Florencia se dedicó a diversos oficios como agricultor, albañil o matancero.

Agradecemos la valiosa ayuda de Fuensanta Aranda Gómez, quien nos puso en contacto con los informantes para la realización de esta entrevista.

Categoría: 
Narrativa
¶: 

Florencia: —Yo te voy a contar una anécnota* que pasó en Frailes en un matrimonio. Una anécnota.
Victoria: —¡Anécdota!

Florencia: —¡Anécdota! ¡Bueno, ya está! Es que como leo, esquivo.

Mira, en un matrimonio de Frailes estaban haciendo borrachos, y tocan a la puerta. Pon, pon:

—¿Quién es?—

Dice: —¡Mi mama!—, dice el hombre: —¡Mi mama!—

Dice: —Anda que, también, a las horas que viene tu mama—.

¡Bueno! Pues le abrieron la puerta a la mujer o yo que sé lo que pasaría, pero bueno. Esa fue la respuesta.

Al poco tocan otra vez a la puerta. Pon, pon:

—¿Quién es?—

Dice: —Tu mama.

—¡Oy, ábrele la puerta, que se coma un borrachico!—

Mercedes: El cambio es chico, ¿no?

Florencia: Así que a la madre de él: “¡Anda que a las horas que viene!” dice ella.
Mercedes: La mía, no, pero la tuya, sí.

Florencia: Y ahora cuando viene la de ella dice: “¡Oy, ábrele la puerta, que se coma un borrachico!”.