El obispo y la moza meona

Referencia: 
0522n
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Antonio López Melero
Edad del informante: 
70
Localidad: 
Peal de Becerro (Sierra de Cazorla)
Provincia: 
Madrid, España
Recopilador: 
Manuel Rodríguez Arévalo
Fecha de registro: 
Miércoles, 6 Junio, 2018
Notas: 

Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Agradecemos la colaboración de Miguel Cuadros Arias, responsable del Centro de Adultos de Peal de Becerro (Jaén), y de Jovita Rodríguez Bautista, coordinadora de Centros de Adultos de la comarca de la Sierra de Cazorla.

Otros datos del informante:
Antonio nació en Peal de Becerro. Es pintor y ha emprendido proyectos como misionero laico.

Categoría: 
Narrativa
¶: 
Venía un obispo de..., de un monasterio, iba con su séquito y eso y..., y..., y se le hizo tarde en el camino, y ya, cuando se le hizo noche, vieron un cortijo y dijeron: “Pues vamos a ver si nos dan posá”, que ya era tarde y, y entonces pues llegaron allí y tocaron en la puerta y ya salió el hombre, el dueño del cortijo, dice:
—¿Qué le pasan a ustés?—.
Dice:
—Pos na, que se nos ha hecho noche y a ver si podíamos pasar la noche aquí—.
Y dice:
—Pos sí, pasen ustés—.
Y entonces pues, pa que durmieran allí el obispo y eso. Y resulta que en el dormitorio de matrimonio dormía una moziquilla que tenía ya de, de catorce o quince años, de trece años o por ahí. Y entonces, pues dice:
—Nosotros dormimos aunque sea en un jergón de paja aquí al lao de la lumbre y estamos...—.
Y dice:
—¿Y la nena, esta noche adónde duerme?—.
Dice:
—Pues la acostamos con el obispo. Si la nena, tú verás, el obispo lo que le va a hacer a la nena—.
Y entonces la acostaron con el obispo, la acostaron con el obispo. Estaban allí tos durmiendo en la cocina del cortijo, ahí y eso. Y la..., y la nena, pos no sé por qué, que la nena se orinaba de noche, le ponían un trapo pa que empapara y no... Y..., y ya, cuando se acostaron todos, dice │ le dice al zagalillo que tenían allí, dice:
—Entra tú despacico, abre la puerta del cuarto y le pones el trapo a la nena —dice— porque se orina y tú verás. Y luego, y el obispo...—.
Y dice │ Entró el chiquillo con el trapo pa ponerlo, y sale corriendo. Dice:
—¿No te he dicho que le pongas el trapo a la nena por si se orina? —.
Dice..., dice:
—Mama, que la nena no se mea esta noche—.
Dice:
—¿Por qué no? ¡Pos claro que se orina, que se orina!—.
Dice:
—No, porque le ha puesto el obispo un tapón y dos piedras así de gordas.