El labrador y la zorra

Referencia: 
0325n
Archivo de audio: 
Informante: 
Amalia Gómez
Edad del informante: 
72
Localidad: 
La Overuela
Provincia: 
Valladolid, España
Recopilador: 
Joaquín Díaz González
Fecha de registro: 
Sábado, 1 Enero, 1977
Notas: 

Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00005A 13).

Título indicado en las anotaciones de campo: "El labrador engaña a la zorra".

Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

Otros datos de la informante:

Amalia Gómez nació en La Overuela y reside en Valladolid. Su padre era molinero de San Román de Hornija. Vivió también en Arrabal de Portillo.

Categoría: 
Narrativa
Subcategoría: 
¶: 
Esta-, estaba un hombre arando con unos bueyes, y…, y llegó Juani Tonto, que era un lobo que le quería comer un buey, que tenía mucha hambre y le quería comer el buey. Y…, y dice: —Hombre, no me le comas, que, mira, lobo, yo no era—.
El tiempo que hablaba a estos los animalicos | Y dice, al tiempo que hablaba esto a los animalicos, se le | Decía el…, el oso: —No…, no. —dice— Si no me eso, —dice— pues mira, me vas a hacer un favor, ya que te le hago yo a ti. Cuando venga la raposa, le dices que no me has visto. A ver si la puedo coger—.
Con que dice: —Me ha ta- | —. Le tapó allí en el…, en el hato, y el hombre tenía allí un azadón muy grande y le tapó con la manta, así.
Y llega la raposa: —Buenos días, labrador.
—Buenos días.
—¿No ha visto por aquí a Juani Tonto?—.
Dice: —No, no lo he visto—.
Y…, y dice: —Pues, a perruno huele—.
Y…, y ya dice: —¿A que no pegas ahí, con todas tus fuerzas, con ese azadón?—.
Dice: —Nada, si no hay nada, ahí no hay nada—.
Fue y cogió | Claro, adrede, le pegó en la cabeza y le mató a Juani Tonto.
Y decía la raposa: —¡Ay! ¿Con qué me lo pagarás? Ahora me has matao a Juani Tonto. Vamos, has matao a Juani Tonto—.
Y dice: —Pues ahora voy y llamo a no sé quién y te come un buey—.
Dice: —Espera, que está una gallinita con pollos en casa; —dice— voy a por ella y te la traigo—.
Y la decía a la mujer: —Dame la gallina con pollos, que la raposa me va a comer un buey—.
Y dice la mujer: —¡Ay! La gallina te voy a dar—.
No sé quién fue, en lugar de meterla en el saco a la gallina con los pollos, le metió la perra con los perrines. Y el hombre le dice…, le dice:
—¿Qué? ¿Ya me lo traes? —decía la raposa muy alegre—.
Dice: —Sí, ya, ya—.
Y dice: —Pues a perruno huele. A perruno me huele—.
Dice: —Anda, anda. Antes de llegar a mí, vacía el saco ahí—.
Vació el saco. La perra que se entera que está allí la raposa, se echa a correr detrás de ella e iba la raposa diciendo:
—¡Ayudadme, zancas, que en este mundo todas son trampas!