El gallo, el gato y la hoz [ATU 1650]

Referencia: 
0245n
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Ascensión Jordán
Edad del informante: 
82
Localidad: 
Valdepeñas de Jaén
Provincia: 
Jaén, España
Recopilador: 
David Mañero Lozano
Fecha de registro: 
Lunes, 6 Marzo, 2017
Notas: 

Ocupación y otros datos de la informante:
Ascensión Jordán Martos, nacida en Valdepeñas de Jaén, se ha dedicado a las labores del hogar y al cuidado de sus mayores.

Categoría: 
Narrativa
¶: 

Una vez había un hombre |  (Me voy a acordar de este que es más pequeño) | Había un hombre que estaba ya mu malico. Tenía tres hijos y dice:

—Hijos míos, sus tengo que partir el capital antes de morirme—.

Y eran mu pobreticos. Y dijeron los hijos: “Pero bueno, ¿qué capital, si padre no tiene capital ninguno?”. Pues ya que estaba muriéndose, muriéndose dice:

—Mira, un traje y una hoz—.

Tenía el hombre una hoz. Y tenía un gato y un gallo. Dice:

—Pa ti el gallo. Te abrirá camino. Tienes que viajar con el gallo, que te tiene que abrir camino. Y tú, el gato. Y tú, la hoz— Dice:

—¡Bueno! ¡Pues anda que la herencia que nos ha dejao padre…!—

Total que se fue el del gallo se fue por tierras extrañas, y le dice | y siente por la mañana, siente mucha gente con ollas viejas dando porrazos, y con sartenes, y  por la mañana, antes de amanecer. Y dice el muchacho —allí que estaba, que entró a una..., onde van a parar, a una fonda—, dice:

—¿Qué pasa? ¿Qué es ese jaleo que hay por la mañana antes de que sea de día?— Dice:
—Po eso, que van en busca del día dando porrazos—. Dice:
—¡Bueno! Yo tengo aquí un animal que atrae el día—. Dice:
—¡Pues vamos a ver!—

Entonces agarró él y puso el gallo. El gallo cantando, el gallo cantando y amaneció. Y le dieron mucho dinero a él.

Pues el otro se fue también a eso y estaba en el bar | Se fue a tierras extrañas también | Y estaba en el bar y pasaban los ratones | (¡Eso es un cuento!) | Pasaban los ratones por el mostrador y dice:

—¿Pero y esto qué pasa? ¡Que los ratones pasan por aquí!— Y dice:
—¡Pos que hay muchos ratones y no los podemos matarlos con na!— (Antiguamente no había na.) Dice:
—Pues yo tengo un animal que se los carga a tos—.

Conque lo llevó y tos se los cargaron. Y le dieron también mucho dinero. ¡Mira qué herencia les dejó el padre!

Y el de la hoz, pues estaban en la campiña segando con una lezna, con una lezna. Dice:

—¡Bueno! Yo tengo un aparato que siega un montón—

Y fue el hombre con el aparato, segando, segando y también le dieron mucho dinero, sí. ¡Y ya se pusieron ricos! Dice: “Cucha padre qué capital nos ha dejao”