Actuaciones como cantante y panderetera

Referencia: 
0304n
Archivo de audio: 
Informante: 
Eusebia Rico Vicente
Edad del informante: 
91
Localidad: 
Nava del Rey
Provincia: 
Valladolid, España
Recopilador: 
Joaquín Díaz y José Delfín Val
Fecha de registro: 
Sábado, 1 Enero, 1977
Notas: 

Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00003 30).

Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

Otros datos de la informante:

Eusebia Rico es natural de Nava del Rey, aunque sus padres eran de Pollos. De joven estuvo viviendo diez años en Vizcaya. También vivió en Rueda, de donde era su marido y donde tuvo a sus hijos. En el momento de la grabación, residía en Valladolid junto con una hija soltera.

Con respecto a las canciones, declara que se solía reunir en Rueda con otros músicos para cantar jotas, sirviéndose de panderetas, guitarras, bandurrias y violines, mientras que un grupo de chicas bailaba. Ella solía cantar y tocar la pandereta.

Categoría: 
Narrativa
¶: 

Eusebia: —La calle Platería, esa tiene mucha amistad conmigo y me aprecia mucho. Me escribió dos cartas.

Entrevistador 1: —¿Quién? ¿Carmen…?

Eusebia: —Y dice: “Dígame usted cómo se llama pa ponérselo”.

Entrevistador 1: —Carmen Prados.

Eusebia: —“Euse-, Eusebia Rico Vicente. Coja la burra y vente”. Pues allí, allí que lo puso.

Entrevistador 1: —Pero usted no fue al programa.

Eusebia: —Pero si no me | Tenía que venir a por mí él.

Entrevistador 1: —No la han llamao.

Eusebia: —Nada. A bien que se ha quitao esa cosa.

Entrevistador 2: —Lo mismo la lleva a lo de Fiesta, a lo de los martes.

Entrevistador 1: —Bueno, usted nos decía antes que ganaba cinco pesetas cuando actuaba.

Eusebia: —Cuando cantaba allí en…, en… | Claro que éramos miserables.

Entrevistador 1: —Pero, ¿siempre ha ganao usted cinco pesetas o ha ganado después más, después ya subía usted la cotización?

Eusebia: —Pero si después ya no he cantao ya más. Canté entonces. Luego, ya he cantao, pero particular. Cantaba porque quería y ya está.

Entrevistador 1: —Usted dice que empezó a cantar a los once años. A los once.

Eusebia: —O antes.

Entrevistador 1: —O antes.

Eusebia: —De seis años, a seis a siete años empecé a aprender cosas.

Entrevistador 1: —Y luego, siguió de panderetera cantando, ¿hasta qué, hasta qué año?

Eusebia: —Hasta trece años, que me fui a Rueda.

Entrevistador 1: —¡Ah! Hasta los trece años.

Eusebia: —Exacto. Eso fue en la Nava. Luego ya, me fui a Rueda, en casa de una tía carnal, que…, que… | No sé si ustedes conocieron a don Lucio García Vicente.

Entrevistador 1: —No.

Eusebia: —Un canónigo, que fue hace muchos años.

Entrevistador 1: —No, no, no.

Eusebia: —Cantó misa en Roma y era fámulo del rector del seminario. Fue canónigo. Estuvo en las Calderonas mucho tiempo. Bueno, conocía, yo conozco varias [¿…?] Primo carnal mío es él.

Entrevistador 1: —¿Y estas canciones las suele usted cantar por aquí, por casa, con frecuencia o hace mucho que no las canta?

Eusebia: — No, yo no. Ahora no puedo cantar. Me acuerdo de las cosas, pero no puedo porque...

Entrevistador 1: —O sea, que nosotros hemos venido aquí a pedirle un esfuerzo muy grande a usted.

Eusebia: —Bueno, ¿y qué? Pues, como dijeron estos chicos que iban ustedes a venir, yo pues digo: “Venga. Aunque me esfuerce un poco”. Pero si yo… | ¿Por qué no habrá cosa pa que me quite esto?

Entrevistador 1: —¿Lo de la garganta?

Eusebia: —Claro. Se lo digo a la boticaria y dice: “Nada. Usted ya tie que morir así”.

Entrevistador 2: —¡Vaya un consuelo que la dio!

Eusebia: —Nada. Ya no tengo arreglo, ya no… | “Usted ya no tiene arreglo”.