Los avaros

Referencia: 
0013n
Archivo de audio: 
Informante: 
Dolores Orosia Cómitre García
Edad del informante: 
92
Localidad: 
Yunquera
Provincia: 
Málaga, España
Recopilador: 
Manuel Galeote López
Fecha de registro: 
Domingo, 13 Julio, 2008
Notas: 

 

Se publicó otra versión de este cuento en la pág. 14 de un folleto impreso en 1987 por la Asociación de vecinos "San Francisco" de Albox (Almería), con motivo de las fiestas en honor de San Francisco. Véase en:

http://www.somosalbojenses.com/public/alboxrecuerdo/fiestassanfrancisco/1987.pdf

[Consultado el 9 de octubre de 2015].

Categoría: 
Narrativa
¶: 

Uno que tenía un capital ―eso no está grabando― y… y repartió to el capital que tenía porque ya el hombre estaba mu mayor y ya tenía que estar esperanzao a lo que le quisieran hacer. Bueno, pos…, pos na más le ponían sopas hervías y café negro. Esa era el almuerz- | esa era la comía que le ponían, sopas hervías y café negro, y ca vez que se ponía a comer decía: “las sopas hervías da la vida y el café con leche aligera la muerte” (al contrario). Y le dice al compadre, dice: 
—Compadre, qué cosa más mala he hecho yo al guardar el capital pa tener que estar como estoy. 
Dice: —Pues te te vas a estar esta noche muy calladito y le voy a dar veinte duros. 
Y el hombre escribió una carta, y metió en el arca una maza y la carta escrita. Dice: “Todo el que dé sus bienes antes de la muerte que te dé con esta maza en la frente”, con que, cuando se murió, se fueron tos corriendo al arcón flechaos a ver lo que | que no había dao todavía to el capital (...).

Ya le ponían café con leche. Por eso decía “El café con leche aligera la muerte”. ¡Como na más le ponían café negro! Y: “las sopas hervías da la vía”, que duraba más, y para que no durara tanto ya le ponían otras (...).

―Compadre, esta noche estate to la noche contando―. Dice:
—Compadre, qué cosa más mala he hecho. Haber dao yo mi capital pa tener que estar como estoy (...).

Y estuvo contando. Y los tiraba al arcón, los cogía, los contaba, los tiraba y así estuvo. Y cuando ya le pareció…