Mayo de Los Pozuelos de Calatrava + Los sacramentos de amor

Referencia: 
1569c
Archivo de audio: 
Informante: 
Ángel Romero
Edad del informante: 
29
Localidad: 
Los Pozuelos de Calatrava
Provincia: 
Ciudad Real, España
Recopilador: 
María Rosa León y María Cruz Arriaga, pertenecientes al equipo dirigido por Jerónimo Anaya Flores
Fecha de registro: 
Sábado, 14 Enero, 1984
Notas: 

El informante le da el título de Los mayos a las mozas del pueblo.

"Los sacramentos de amor" aparecen en el IGRH con la referencia 0211.

Notas léxicas:

extremaución: por extremaunción.

clamelina: por clavellina.

fartiquera: por faltriquera.

Otros datos del informante:

Ángel tiene estudios medios.

Bibliografía: 

Fuentes primarias de "Los sacramentos de amor"
Atero Burgos (2003: n.º 123); Piñero Ramírez (1996: n.º 116); Piñero Ramírez (2004: n.º 78); Piñero Ramírez (2014: n.º 15).

Categoría: 
Cancionero
Subcategoría: 
¶: 
Dispierta, lucero claro;      
dispierta, que ya amanece,
que te vengo a echar el mayo,    
cuando la jara florece.
 
Si florece o no florecen   
las flores de tu tejado,
en ver que debajo tienes   
la primavera de mayo.
 
Licencia pido a esta dama;   
licencia, a su padre y madre,
para cantarle esta noche    
los sacramentos cabales.
 
El primero es el bautismo;   
ya sé que estás bautizada
(y) en la pila del bautismo   
para ser mi enamorada.
 
Segundo es confirmación;    
ya sé que estás confirmada,
que te confirmó el obispo   
con su mano soberana.
 
El tercero es penitencia;    
de penitencia me echaron
(y) el hablar contigo a solas,    
y eso no se me ha logrado.
 
(Y) el cuarto es la comunión;     
si la tomas con anhelo
y te mueres al instante,  
derechita irás al cielo.
 
El quinto es la extremaución*;   
mucho en extremo te quiero:
ni de día ni de noche   
en pensar en ti no duermo.
 
El sexto es sacerdotal;   
sacerdote no he de ser,
pues en los libros del amor   
toda mi vida estudié.
 
El séptimo es matrimonio,   
que es el que vengo a buscar;
aunque tus padres no quieran,   
contigo me he de casar.
 
Si el espino no me pincha   
y la zarza no me enreda,
contigo me he de casar,   
(y) aunque tus padres no quieran.
 
En aquel castillo o fuente   
hay una blanca azucena,
María se ha de llamar   
(y) esta clamelina* bella.
 
¿Quién ha de ser su galán,    
que la lleve y corte flores?
Será mi amigo Fernando,    
que muere por sus amores.
 
Y si no l’has entendido,    
te lo volveré a explicar:
Fernando tiene por nombre  
y López por el lugar.
 
Quiérelo, quiérelo, quiere,   
quiérelo, quiérelo bien,
y hazle una cama de flores  
y acuéstate tú con él.
 
Quédate con Dios, y adiós,    
quédate con Dios; quisiera
llevarte como manzana    
metida en mi fartiquera*.