La otra noche en tu ventana

Referencia: 
0402c
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
M.ª Dolores Idáñez Piña y María Herreros Blázquez
Edad del informante: 
79 y 77
Localidad: 
Puente de Génave
Provincia: 
Jaén, España
Recopilador: 
Marta Urea Herrador y Sergio López Rueda
Fecha de registro: 
Viernes, 30 Octubre, 2015
Notas: 

Pendiente de transcripción musical

Las informantes residen actualmente en Puente de Génave. M.ª Dolores Idáñez Piña lleva más de treinta años viviendo en esta localidad, pero es originaria de La Puerta de Segura. María Herreros Blázquez, nacida en Segura de la Sierra, se considera propia de Benatae al vivir allí desde los tres años.

Las informantes indican que se trata de la jota de Puente de Génave.

En las estrofas primera, cuarta, séptima y novena, se repite dos veces el primer verso y el tercer y cuarto verso conjuntamente: “La otra noche en tu ventana, / la otra noche en tu ventana, / pa pasar yo di tres golpes. / Para niña enamorada / tienes el sueño muy torpe. / Para niña enamorada, / tienes el sueño muy torpe”. Al término de la octava, se canta el estribillo: "que yo te quiero, niña, / que yo te quiero. / Con un cuatro, un cinco, / un seis y un cero."

Notas léxicas de Marta Torres Martínez:

holanda: ‘Lienzo muy fino de que se hacen camisas, sábanas y otras cosas’ (DRAE, 2014). Según observamos en el NTLLE, esta voz se recoge desde los inicios de la tradición lexicográfica: ‘tela de lienzo muy fina de que se hacen camisas para la gente principal y rica. Llamóse así por fabricarse en la provincia de Holanda’ (Diccionario de autoridades, 1726-39, de la RAE).

mocita: ‘muchacha soltera’ (TLHA). Esta voz no se registra en los diccionarios generales del español, sí en el TLHA, donde se considera andalucismo y se registran dos significados: ‘muchacha soltera’ y ‘mujer virgen’.

Ocupación de las informantes: 
M. Dolores Idáñez Piña: labores del hogar
María Herreros Blázquez: labores del hogar

Categoría: 
Cancionero
Subcategoría: 
¶: 

La otra noche en tu ventana
pa pasar yo di tres golpes.
Para niña enamorada
tienes el sueño muy torpe.

Al salir el sol
te quisiera ver
para retratarte,
hermoso clavel.

Hermoso clavel,
cara de alelí,
al salir el sol
tú vienes a mí.

Ven acá, ven acá, ven.
Ven acá, que sí te quiero.
Todas las mocitas* hacen
desprecio a lo primero.

Si tú me quisieras
te iba a regalar
una cama grande,
de esas de nogal,

con sus dos colchones
y su cabecera,
sábanas de holanda*
y colcha de seda.

Las palabras de los hombres
son como las cañas vanas,
que de lo que dicen hoy
ya no se acuerdan mañana.

Con un cuatro, un cinco,
un seis y un cero
no suman las arrobas
que yo te quiero.

Allá va la despedía
con veinticinco claveles
y una rosa de cien hojas
para que de mí te acuerdes. [Com.]

[Com.: Y ya la música, sigue la música.]