Hoy es 16 de enero

Referencia: 
2328c
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Rebeca Martínez Pastor
Edad del informante: 
18
Localidad: 
San Cebrián de Campos (Tierra de Campos)
Provincia: 
Palencia, España
Recopilador: 
María Victoria Weber-Antón
Fecha de registro: 
Sábado, 16 Enero, 2010
Notas: 

Este tipo de composiciones son recitadas por los quintos durante las fiestas de san Antón Abad celebradas en San Cebrián de Campos (Palencia). Los recitadores, ataviados con un traje tradicional, declaman montados en una mula.

Nota de María Victoria Weber-Antón:

Hay que destacar dos hechos importantes en este año:

Hasta ahora, los quintos recitaban las cuartetas en primer lugar, por orden de nacimiento. En segundo lugar lo hacían las quintas, siguiendo este mismo orden. A partir del año 2010, el criterio a seguir en el orden de recitación es la fecha de nacimiento, independientemente del sexo. Son pasos hacia una mayor igualdad entre hombres y mujeres.

Por primera vez, en 2010, no se recitan las cuartetas el mismo día de San Antón, sino el sábado 16 de enero. A partir de ahora, se celebrará la fiesta el sábado más cercano al 17 de enero, festividad de San Antón. La finalidad es, obviamente, que pueda asistir más gente en día no laborable. El cambio de fecha y la polémica suscitada al respecto se tematiza en todas las cuartetas de este año.

Nota léxica de María Victoria Weber-Antón:

patente: en San Cebrián de Campos hacía referencia a ‘la cantidad de dinero que un mozo forastero debía pagar cuando se casaba con una chica del pueblo’. Este dinero lo cobraban los quintos y quintas del año en que tenía lugar el casamiento. Era un ingreso más para los gastos de la fiesta de Quintos. Una definición cercana a esta la encontramos en el Diccionario del castellano tradicional, de Hernández Alonso (2001): “Pago que un mozo forastero debía hacer a los mozos del pueblo cuando se comprometía con una muchacha del lugar”. Para el DLE (2014) es un “convite”, la misma acepción se recoge ya en 1970 en el NTLLE. Según el Nuevo diccionario palentino de Roberto Gordaliza (1995), la patente se conoce en toda la provincia, es “el cobro de alguna merienda, alguna invitación o solamente una cuartilla de vino. El no pagar podía dar lugar a palizas, broncas etc. o a una cencerrada en la noche de bodas que podía durar hasta ocho días o más”. El cobro de la patente desaparece por completo en el pueblo de San Cebrián con la llegada del siglo XXI (Weber-Antón, 2017: 53), por lo que resulta extraño que se aluda a ella en una cuarteta de 2010. Es sin duda, una reminiscencia de la tradición.

Bibliografía: 

Algunas de estas recitaciones de quintos de San Cebrián de Campos aparecen recogidas en: Weber-Antón, María Victoria (2017). Un siglo de poesía pinchorrera. Cuartetas de quintos (1912-2012). Palencia: Institución Tello Téllez de Meneses.

Categoría: 
Cancionero
¶: 
[Com.] Hoy es 16 de enero
y, rompiendo la tradición,
pido permiso a san Marcelo
para celebrar san Antón.              
 
Pensando en el futuro,
hemos tomado esta decisión,
pues creemos que lo que importa
es la devoción.
 
Acuérdense, señores,
cuando una emprendedora quintada,
hace unos cuantos años,
a mujeres permitió la entrada.
 
Y es que no me imagino
qué se diría de ellos,
pero de no haberlo hecho,
aquí solo habría dos quintos.
 
Y después de saludar
a nuestro querido patrón,
me quito el sombrero
y voy con mi presentación.
 
Mi nombre es Rebeca,
Niqui y Domi son mis padres
y con mi hermana María Isabel
podéis verme en los bares.
 
Estudio bachillerato
en el Victorio Macho
y, como no sé qué hacer después,
no hay prisa por aprobarlo.
 
Vivo a las afueras,
y aquí me tengo que quejar;
esas jodidas calles,
¿cuándo las van a asfaltar?
 
Mi madre mira con envidia
a las que barren su portada,
pues ella tendría que hacerlo
con tractor, remolque y pala.
 
En cambio, hay un gran cartel
aquí al lado de la plaza,
parece para arreglar las escuelas
sí que nos han dado pasta.
 
Y si el pueblo se puede arreglar
con ayudas y movidas de estas,
sugiero que nuestros impuestos
se destinen a las fiestas.
 
Y es que ya estamos hartos
de orquestas de tercera,
de pasacalles y muñecos
y de fiesta en días de escuela.
 
En San Cebrián somos fiesteros,
no faltamos a ningún evento,
haya baile, vermú
o disco-móvil con dos viejos.
 
Y después al pasacalles
y luego a cumplir con la misa,
llevando el traje de la peña,
nos evitamos las prisas.
 
Este verano hemos disfrutado
con actividades variadas
y ahora que tenemos animador,
ya no nos falta de nada.
 
Por si Ángel no está de humor
para prepararnos chorradas,
en la retaguardia está el Sevi
que prepara fiestas y torreznadas.
 
No sé si por tanto festejo
o solo por fastidiar,
los vecinos de enfrente
le quisieron empapelar.
 
No estarán muy acostumbrados
a esto de trasnochar;
con unos tapones en los oídos
sería fácil de arreglar.
 
Parece que está de moda
esto de poner denuncias,
pues alguna que otra peña
también se ha llevado la suya.
 
Y ahora que estamos hablando
de cosas un poco serias,
guardaros bien las espaldas,
que aquí te sorprende cualquiera.
 
Este año al correveidile
no le faltan noticias,
no han parado de pasar cosas,
estén o no hechas con malicia.
 
Por si alguien no lo sabe,
una historia les voy a contar,
se acercaban los Santos
y al cementerio fue a limpiar.
 
¡Ay qué disgusto, Carmina,
que caíste en un hoyo!
Menos mal que a las tres horas
llegó personal de apoyo.
 
Tuvo que ser muy duro,
a ti que te gusta la cháchara,
estar con alguien ahí dentro
y que no te contara nada.
 
En una buena cuarteta
algo que no puede faltar
es dedicar unos versos al cura
y a la corporación municipal.
 
No sé si el nuevo obispado
paga menos a nuestro sacerdote,
pues en fiestas pudimos verle
trabajando por la noche.
 
Iba de peña en peña
encuestando al personal,
pues con las respuestas haría
el sermón del día siguiente.
 
Raúl pone facilidades
para comodidad de su rebaño,
la misa tarde para no madrugar
y breve para después echar un trago.
 
De la labor del ayuntamiento
poco os voy a contar;
si estáis muy interesados,
se detalla en el boletín municipal.
 
Si habéis estado atentos
a las cuartetas de otros años,
los jóvenes pedíamos
un local para juntarnos.
 
Los jóvenes ya tenemos casa
para reunirnos un rato,
no gracias al ayuntamiento,
sino a la señora de Cacho.
 
Solo una sugerencia
que ya he hecho antes:
si gastamos más en fiestas,
no vamos a morirnos de hambre.
 
Y no me pongáis por excusa
la crisis que atravesamos,
que nos la recuerdan cada día
en todos los telediarios.
 
Lo que no nos cuentan
es lo que tuvimos que hacer:
pusimos el maravilloso TDT;
la tele ya no se ve.
 
Voy a cambiar de tercio,
informar de otros menesteres,
por si con el apagón de la tele
aún no están al corriente.
 
La economía va de culo,
Zapatero no lo puede remediar,
y parece que el PP
tiene otros temas que ventilar.
 
Se nota poco la labor
de los sindicatos agrarios,
¿no estáis viendo que nuestro campo
está cayendo en picado?
 
Así que ni me planteo
seguir con el negocio de mi padre,
pues parece que la agricultura
va más p’atrás que p’alante.
 
Y quizás echáis de menos
un tema muy interesante:
es la juventud de este pueblo
sus aficiones y voluntades.
 
La mayoría de los estudiantes
tienen que marcharse fuera,
así que en el pueblo quedamos
cuatro gatos y las abuelas.
 
Pero nos gusta salir de fiesta
cuando nos juntamos todos,
y si la bebida va en el maletero,
nos sale más económico.
 
Me gustaría transmitir un mensaje
a jóvenes en edad casadera:
no sé si se os ha pasado el arroz
o no lo habéis puesto en cazuela.
 
Muchos pasáis la treintena
y no se os conoce pareja;
¿no os parece que ya es hora
de hacer que el pueblo crezca?
 
Raúl estaría más contento
celebrando bodas que intierros,
los quintos cobraríamos la patente*,
que nos viene bien el dinero.
 
Diréis para qué vais a casaros,
si el matrimonio no se respeta
y hasta la infanta Elena
ya ha hecho las maletas.
 
Además está difícil
empezar con un noviazgo,
con esto de la gripe A
no podemos ni besarnos.
 
Así que a beber se ha dicho,
que el alcohol cura los males
y, estando borracho,
nadie tiene miedo a contagiarse.
 
Pero es que en este pueblo
no da miedo a contagiarse,
pues parece que a los jóvenes
les da miedo arrimarse.
 
Mozos de esta localidad,
echadle cojones,
pues serán los de fuera
los que nos bajen los pantalones.
 
Y a ver si esta noche
se llena de jóvenes el baile
y tenemos ocasión
de salir con acompañante.
 
Y si una noche de borrachera
te has sobrecalentado,
con la pastilla del día después
estará todo arreglado.
 
¿Qué haríamos sin Navidades
si Maria hubiese abortado,
con lo bien que en este pueblo
en estas fechas nos lo montamos?
 
Voces nuevas en la radio,
los Reyes también nos visitaron
y, como es costumbre en Noche Vieja,
otra vez a disfrazarnos.
 
Aunque hemos echado de menos
el baile para mover el esqueleto,
no nos gustaría el próximo año
pasar la Nochevieja fuera del pueblo.
 
Me parece que ya es hora
de ir terminando,
os he dado una buena chapa
rimando y rimando.
 
Aunque estamos en crisis,
unos eurillos sí tendrán
para el sombrero de los quintos
si esta noche van a bailar.
 
En los quintos del 2009
hubo mucho personal,
igualarlo este año
no estaría nada mal.
 
Así que animo a todos,
forasteros y pinchorreros,
que después de la merienda,
vayáis a echar un bailoteo.
 
Mi adiós a san Antón,
mis gracias a todo el pueblo
y, por haberle robado este día,
mil perdones a san Marcelo.
 
¡Viva san Antón Abad!
 
[Com.: ¡Viva los del 2010!]