¡Oh, glorioso san Antón!

Referencia: 
2321c
Vídeo: 
Archivo de audio: 
Informante: 
Miguel Ángel Andés García
Edad del informante: 
18
Localidad: 
San Cebrián de Campos (Tierra de Campos)
Provincia: 
Palencia, España
Recopilador: 
María Victoria Weber-Antón
Fecha de registro: 
Miércoles, 17 Enero, 2001
Notas: 

Debido a problemas técnicos, algunos versos no han quedado registrados en el archivo sonoro.

Este tipo de composiciones son recitadas por los quintos durante las fiestas de san Antón Abad celebradas en San Cebrián de Campos (Palencia). Los recitadores, ataviados con un traje tradicional, declaman montados en una mula.

Nota de María Victoria Weber-Antón:

El 31 de diciembre de 2001 queda suspendido en España el servicio militar obligatorio. Se creará un ejército profesional. La mayoría de los reclutas del año 2001 no tendrá que cumplir el servicio militar, ya que el 31 de diciembre todos los soldados deberían estar ya licenciados.

Por ello, ninguno de los quintos de 2001 de San Cebrián de Campos se incorporará a filas. Sin embargo, sí se celebra la quintada, manteniéndose así, y hasta la actualidad, la fiesta de Quintos y la tradición de recitar las cuartetas en la festividad de San Antón.

Bibliografía: 

Algunas de estas recitaciones de quintos de San Cebrián de Campos aparecen recogidas en: Weber-Antón, María Victoria (2017). Un siglo de poesía pinchorrera. Cuartetas de quintos (1912-2012). Palencia: Institución Tello Téllez de Meneses.

Categoría: 
Cancionero
¶: 
¡Oh, glorioso san Antón!,
hoy, 17 de enero,
como manda la tradición,
aquí está un hijo de este pueblo.
 
Como los demás compañeros,
voy a dar mi opinión
de lo que ha sucedido
en esta población.
 
Pero antes de comenzar
y entrar de lleno en la cuestión,
voy a quitarme el sombrero
y saludar al patrón.
 
Antes de comenzar,
hablaremos un poco de mi vida
para luego entrar
en los relatos de esta villa.
 
Cinco cursos en Monzón,
tres en el instituto,
hasta que a los 16 me cansé
y dejé los estudios.
 
Ninguno iremos a la mili
de los quintos de San Cebrián,
pero hemos querido
que la tradición siga igual.
 
Por eso quisiera decir
que ni el fin de la mili
ni el ejército suyo, señor,
no se piense que se me iba a olvidar,
aunque con usted
yo tenga mucha amistad.
 
Hablo del cura de San Cebrián
de Perales y Manquillos,
¿o tal vez a don Jesús le nombrarán
sacerdote de algún otro sitio?
 
Don Jesús insiste e insiste,
que vaya a misa usted me dice,
pero mis amigas me comentan
que estoy mejor matando perdices.
 
Que vaya a misa usted nos dice,
pero la iglesia está muy fría,
más vale que se deje de tonterías
y nos ponga calefacción algún día.
 
Hablando de temas religiosos,
quisiera añadir
que la campana de la ermita
ya no se encuentra allí.
 
Algunos graciosos
consiguieron bajarla
y, que yo sepa,
el pueblo no debió prestarla.
 
Y hablando de campanas,
habría que comentar
que corren el peligro
de poderse rajar.
 
Como fue el caso
de aquella campana
que nos hundieron
en el pueblo de Saldaña.
 
[...]
De ETA voy a hablar,
no se piensen los presente
que se me iba a olvidar.
 
En estos últimos meses
y por todo este poblado
[…]
 
Con esto voy a ir terminando
para dar paso a mis quintas,
que estarán esperando.
 
Si a alguien he ofendido,
espero que me sepan perdonar,
pues mi intención solo ha sido
la tradición conservar.
 
Solo me queda decir
que están todos invitados,
que se pasen por el baile,
que tenemos ahí al lado.
 
Esta noche tendremos
al grupo Quinta Avenida,
espero que se diviertan
y colaboren en su medida.
 
Sean generosos,
que la orquesta hay que pagar,
seguro que los quintos
se lo agradecerán.
 
¡Viva san Antón Abad!